| La Fiscalidad ayuda a las empresas... y mucho |
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Un buen número de actividades que habitualmente realizan muchas compañías pueden reportar beneficios tributarios. Cursos de formación, salir al exterior o invertir en investigación son algunas de ellas.La formulación de la estrategia fiscal, produciendo un ahorro impositivo es un factor de éxito en tiempos de crisis. La forma como las empresas manejan sus asuntos fiscales puede marcar la diferencia entre obtener ganancias o pérdidas. Para mejorar la competitividad y poder invertir en innovación, necesitan tomar ventajas de los procesos, de la organización y de las oportunidades fiscales.Las empresas que tienen en cuenta los aspectos fiscales al formular su estrategia salarial pueden desarrollar ventajas sobre sus competidores y motivar a sus empleados de una forma considerable aportando fidelización. En esta línea por ejemplo están los vales de comida, que diferentes empresas comercializan con éxito dado que tienen una red de establecimientos afiliados en continua expansión. A través del cheque comida, las empresas obtienen un doble beneficio. Por un lado, ahorran un 32% de la cotización a la Seguridad Social y, por otro, puede deducir este gasto en el Impuesto de Sociedades. La ventaja fiscal del cheque comida se refleja también en el bolsillo del empleado, que deja de cotizar a la Seguridad Social (6,4%) y queda exento de IRPF hasta un importe máximo diario de nueve euros. Haciendo un rápido cálculo, esta solución se traduce en un ahorro tributario anual fácil de calcular y equivalente a 634 euros por empleado para la empresa y de 450 euros directamente para el empleado. Otro producto con éxito es el cheque de guardería. Se trata de un sistema de retribución que conlleva una ventaja fiscal para los trabajadores con hijos en el primer ciclo de educación infantil. El empleado recibe un importe que no se considera retribución en especie, por lo que está exento de IRPF y no cotiza a la Seguridad Social. Se consolida también el beneficio impositivo de la empresa, que no cotiza a la Seguridad Social y puede deducir el gasto en el Impuesto de Sociedades, además de obtener una deducción suplementaria de la cuota íntegra del Impuesto de Sociedades del 4% del gasto. El producto permite alcanzar ahorros medios equivalentes al pago de dos mensualidades de guardería por año. Adquirir un ordenador y conectarse a la red también tiene incentivos fiscales para empresas y trabajadores. El programa estatal Hogar Conectado a Internet (HCl) permite a las compañías, independientemente de su tamaño, obtener deducciones de entre un 3% y un 8% en la liquidación del Impuesto de Sociedades, y ofrece al personal de la empresa que se acoja a este programa estatal la posibilidad de comprar equipos informáticos en condiciones ventajosas y conectarse a internet con un ahorro de hasta un 43%, realizándolo a través de su nómina, además de conseguir una deducción del 50% en el IRPF. Se trata de una iniciativa orientada a favorecer la comprar un ordenador y conectarse a la red, con lo que se pretende la implantación de las tecnologías de la información y la comunicación en los hogares, utilizando a las empresas como intermediarias para favorecer el acercamiento de su personal a las tecnologías de la información, obteniendo a cambio las empresas, importantes beneficios de carácter fiscal a quienes apliquen esta política. Llevar a cabo actividades de investigación y desarrollo también es ventajoso fiscalmente para la empresa. Las deducciones pueden ascender hasta el 30% de los gastos efectuados y hasta el 20% sobre los gastos de personal de la entidad correspondientes a investigadores cualificados, proyectos de investigación y desarrollo contratados con universidades, organismos públicos de investigación o centros de innovación y tecnología. Asimismo, abrirse a los mercados exteriores tiene premio fiscal. Cualquier empresa que tome la decisión de internacionalizarse puede obtener deducciones del 25% de las inversiones en creación de sucursales en el extranjero, así como la adquisición de participaciones en sociedades extranjeras o la constitución de sociedades filiales, siempre que se cubra el 25% de participación. La rebaja tributaria no podrá superar el 15% de la renta o el 4% de los ingresos que correspondan a la totalidad de las actividades exportadoras, y quedan fuera las inversiones realizadas para fabricar productos en el extranjero y en paraísos fiscales. En tiempos de crisis no se trata de recortar indiscriminadamente los recursos humanos sino de rediseñar una estrategia para optimizar la competitividad y la productividad sin rebajar la calidad de los productos o servicios. Las actividades de formación profesional dan derecho a practicar una deducción de la cuota íntegra del 5% de los gastos efectuados en dicho periodo impositivo y minorada, en su caso, en un 65% del importe de las subvenciones recibidas para la realización de dichas actividades, que se imputarán como ingreso en el periodo impositivo.
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